5 de octubre de 2011

Time.

Vivimos en un mundo en el que a todo el mundo le da igual que piense el de al lado. No mientas tú también eres de esos y si crees que no, hipocresía se llama tu enfermedad.
Me di cuenta hace tiempo de que tú miras a tu derecha, miras a tu izquierda, miras al frente y miras hacia atrás y lo único que te importa es el momento en el que te miras al espejo.

¿Ataque de rabia contenida?------ Seguramente.
¿Ganas de gritar los pensamientos más ocultos?----No te equivocas.
¿Frustración?---Posiblemente.
¿Sentirse sola?................................................................................................................Atinaste de lleno.


Y es que en estos momento tengo ganas de fumar, odio el tabaco lo sé pero me apetece fumar. Parece que aquellos que fuman están tan tranquilos con su cigarro en la mano, aspirando el humo tóxico que invade la sangre y destruye los pulmones, pensando en nada, evadiéndose de los demás. Mis uñas han desaparecido, he acabado con el abastecimiento de pipas del supermercado de mi barrio, ya no me quedan más rizos rubios que destrozar, ni más puntas abiertas que arrancar. Estar un mes sin escribir no ha servido de nada, las palabras siguen sin salir y las pocas que salen lo hacen sin sentido, sin nada coherente que decir.

¿En realidad de que me estoy quejando? ¿De que estoy sola? ¿De que no puedo más? ¿De que cada uno mira por su ombligo o por el del perrito al que lame? Hipocresía también se llama mi enfermedad...
Babi eres idiota, esa es la palabra, idiota.
Mira el reloj son las dos menos cuarto de la tarde y tú estás ahí sentada enfrente del ordenador mientras cientos de personas están de huelga, mientras otras están sin trabajo y tú estás ahí como una tonta quejándote de cosas que sabes que no van a cambiar por mucho que te quejes.

Nadie te escucha, bueno sí, una persona sí, pero porque está enamorada de ti pero ya. Los demás...te oyen, escuchan tus susurros que huelen a queja, ven tus lágrimas de nostalgia egoísta y punto.

Te voy a hacer caso.
Verbo pasar.



"Y es que me di cuenta de que no tenía mono de fumar...tenía mono de ti."

29 de agosto de 2011

Y por si quedaba alguna duda...

Temblaba, pero no de frío ni de miedo sino de nervios, de no saber que decir...


Días de verano de esos que pasan sin que te des cuenta, de esos en los que cada día es diferente y a la vez todos iguales. Calor, agua, césped, parques llenos de gente, sillas aparcadas en las aceras enfrente de las casas, atardeceres brillantes...Días de verano en los que las fotos están plagadas de la palabra amistad, de la palabra sonrisa, de la palabra fiesta, alboroto, piscina, toalla y desde que apareciste tú, de la palabra amor.

Siempre he creído en el destino y he tenido confianza en que si algo no pasa por mucho que quieras es porque en ese momento no debería de ocurrir. Son días a tu lado, horas sentados en el banco de siempre, horas hablando contigo, horas mirándote a los ojos, horas abrazados, dándote esos besos que tanto se han resistido a ser dados y diciéndote esos te quiero que estaban guardados con un candado.

Encontraste la llave al darme el primer beso tímido, al hacerme cosquillas y reír a carcajadas, al poner tu mano estirada con la mía y comprobar que es tan pequeña como la de una niña, al hacerme esas caricias por el pelo que me dejan dormida, al cogerme de la cintura para subirme a tus rodillas, al decirme el primer te quiero...

No quedan días de verano y esta vez no es para pedirte perdón sino para darte las gracias por todo el tiempo juntos.


Y por si quedaba alguna duda....
Te quiero.


22 de agosto de 2011

Microclima de la imposibilidad

Apartarle el pelo de la cara porque me impide mirarle directamente a los ojos y saber que las ocho letras que salen de su boca son totalmente sinceras.



Todo está oculto en este microclima de la imposibilidad.

Los besos se esconden y se roban a escondidas porque tienen miedo de ser descubiertos por ojos cotillas que intentan capturar el momento para ir a narrarlo a sus amistades igual de cotillas. Las miradas se cruzan en total silencio; la de ayer era tierna, la de la semana pasada miedosa, la de hace un rato cariñosa, la de mañana llena de tiempo...Ese tiempo que tanto nos cuesta admitir que tenemos. Ese tiempo que queremos aprovechar al máximo.

En este microclima de la imposibilidad tiene la entrada vetada el miedo, la tristeza o la ilusión. La ilusión casi siempre lleva al fracaso porque a veces cuando tienes ilusión porque llegue ese día que esperas desde hace mucho, que llegue esa persona para pasar todos aquellos momentos que no habéis podido realizar porque no estaba, todas esas cosas a veces y solo a veces no son lo que te esperabas, por eso tiene vetada la entrada la ilusión.
¿Por qué no puedes esperar un momento y ya está? Utiliza la palabra paciencia desechando ansia de tu vocabulario.

Parto de la meta y llego a la salida, camino hacia delante teniendo siempre la vista centrada hacia atrás, siempre estoy oyendo susurros pero solo en contadas ocasiones escucho los gritos de mi alrededor.

Me he dado cuenta decorando mi microclima que nada es imposible, que lo imposible solo está en tu cabeza, que todo lo que parece no tiene sentido en realidad sí que lo tiene, que te puedes enamorar de la persona más inesperada, que es posible dejarle guardado en el cajón de los olvidos y los momentos inolvidables, que apartarle el pelo de los ojos es el momento más esperado del día, que una rutina no tiene por qué ser monótona y que los planes siempre salen mal. Me he dado cuenta de que le quiero y que cada día soy más dependiente de él.

En mi microclima mando yo y lo que digan los demás me da totalmente lo mismo

En el microclima de la imposibilidad, todo es posible.