Y no sé exactamente lo que necesitamos, no sé si necesitaremos un poco más de lluvia, un poco más de distancia, unas cuantas sonrisas más...
No tengo claro lo que nos pasa, más chispa dijimos, más ilusión al salir. Mirar a tu alrededor, soñar, envidiar, esperar que algo pase.
La realidad es que no se me ocurren más cosas que hacer, más planes que proponer. Y es que no os dais cuenta de que no son los planes, son las personas, son las ganas de estar, es que nos animemos, que riamos...
Como decía aquella película: "Y al final solo ocurre una cosa, llega el puto invierno, no hay vuelta atrás".
Las sonrisas siempre nos hacen parecer felices aunque estemos tristes, estado que hay que ocultar para que los demás, aquellos que se preocupan por nosotros, no se preocupen. La Sonrisa de Cenicienta es un lugar donde puedo ser como soy, aunque lo debería de ser siempre, ¿no crees?
11 de agosto de 2012
De una manera u otra llega.
Dibujado en un cielo lleno de Arco iris por
Babi
con lapiceros y sueños sobre:
1706 rayadas,
Clave de sol escondido entre nubes.,
Noches acompañadas de un mp4,
Pensamientos plasmados en hojas escritas,
Say yes
14 de julio de 2012
Hay cosas que se hacen esperar.
Verano.
Esa palabra que tanto esperamos a lo largo de todo el año. Porque los días y las noches de verano están plagados de risas y amistad. Porque...los días y las noches de verano son diferentes.
Según dicen son los pequeños detalles los que marcan la diferencia, las pequeñas acciones, las pequeñas palabras. Hace tiempo que no escribo, demasiado diría yo y creo que ese ha sido el gran error de los altibajos que he tenido a lo largo de estos meses...el puñetero segundo de bachillerato, laPAEG de las narices...madre mía cada vez que se me viene a la cabeza esa palabra creo que hasta me pongo de mala leche. Necesitaba esto, necesitaba escribir aunque fueran cosas que no tuviera sentido, aunque nadie lo leyese porque ¿a quién le va a interesar la vida de una de una persona de las millones que componen este lugar llamado mundo? Pero me da igual, lo necesitaba mucho.
No existen las cosas perfectas, en eso todos estamos de acuerdo, pero porque algo tenga un ligero fallo no deja de ser aquello que más apreciamos o queremos. Y es que un error lo cometemos todos, pero como decía una amiga de mi madre, "todo en esta vida tiene solución menos la muerte y mientras que eso no ocurra hay que intentar solucionar las cosas y ser lo más felices que podamos". Ahora mismo todo está solucionado, las lágrimas de días atrás quedaron olvidadas y lo prometimos, lo que hablamos aquel día de Julio queda escondido en una conversación perdida de Tuenti y de ahí no saldrá más.
El saco del rencor...la primera vez que me lo dijeron rompí a reír pero es cierto ¿quién no tiene uno?
El saco del rencor es ese lugar en el que te guardas todo aquello que te molesta como por ejemplo que tu amiga te diera plantón un día o que tu novia se fuera de compras en vez de quedarse a cenar contigo, y un día en el que discutís ese saco del rencor se abre y echas todo en cara, pero todo absolutamente todo y es cuando surgen los problemas. Porque ese es el problema del mundo, que todos tienen un saco del rencor y nadie habla las cosas cuando tiene que hablarlas. Así nos va.
En realidad leo lo que he escrito y no le encuentro sentido, hablo de unas cosas, hablo de otras pero nada en conjunto. En fin, creo que he vuelto, creo que vuelvo a ser yo, creo que me vuelve a ilusionar escribir, porque ese era el mayor miedo que me rodeaba todo este tiempo, que había perdido la ilusión por sonreír, por escribir y por volver a coger un libro y perderme entre sus páginas repletas de letras.
En algún momento volví a ser la de hace dos años, pero eso no va a suceder más, no voy a dejar que suceda más.
Esa palabra que tanto esperamos a lo largo de todo el año. Porque los días y las noches de verano están plagados de risas y amistad. Porque...los días y las noches de verano son diferentes.
Según dicen son los pequeños detalles los que marcan la diferencia, las pequeñas acciones, las pequeñas palabras. Hace tiempo que no escribo, demasiado diría yo y creo que ese ha sido el gran error de los altibajos que he tenido a lo largo de estos meses...el puñetero segundo de bachillerato, la
No existen las cosas perfectas, en eso todos estamos de acuerdo, pero porque algo tenga un ligero fallo no deja de ser aquello que más apreciamos o queremos. Y es que un error lo cometemos todos, pero como decía una amiga de mi madre, "todo en esta vida tiene solución menos la muerte y mientras que eso no ocurra hay que intentar solucionar las cosas y ser lo más felices que podamos". Ahora mismo todo está solucionado, las lágrimas de días atrás quedaron olvidadas y lo prometimos, lo que hablamos aquel día de Julio queda escondido en una conversación perdida de Tuenti y de ahí no saldrá más.
El saco del rencor...la primera vez que me lo dijeron rompí a reír pero es cierto ¿quién no tiene uno?
El saco del rencor es ese lugar en el que te guardas todo aquello que te molesta como por ejemplo que tu amiga te diera plantón un día o que tu novia se fuera de compras en vez de quedarse a cenar contigo, y un día en el que discutís ese saco del rencor se abre y echas todo en cara, pero todo absolutamente todo y es cuando surgen los problemas. Porque ese es el problema del mundo, que todos tienen un saco del rencor y nadie habla las cosas cuando tiene que hablarlas. Así nos va.
En realidad leo lo que he escrito y no le encuentro sentido, hablo de unas cosas, hablo de otras pero nada en conjunto. En fin, creo que he vuelto, creo que vuelvo a ser yo, creo que me vuelve a ilusionar escribir, porque ese era el mayor miedo que me rodeaba todo este tiempo, que había perdido la ilusión por sonreír, por escribir y por volver a coger un libro y perderme entre sus páginas repletas de letras.
En algún momento volví a ser la de hace dos años, pero eso no va a suceder más, no voy a dejar que suceda más.
Dibujado en un cielo lleno de Arco iris por
Babi
con lapiceros y sueños sobre:
1706 rayadas,
Bosques de despedidas y reencuentros,
Clave de sol escondido entre nubes.,
Pensamientos plasmados en hojas escritas,
Say yes
6 de marzo de 2012
Las pequeñas acciones hacen grandes historias.
Tan pequeña como un simple "te echo de menos para hablar"
Tan pequeña como un "¿pipas y nestea el sábado por la mañana?"
Tan pequeña como un "¿a qué parque vamos sin que pasen nuestros padres?

Tan pequeña como un "¿pipas y nestea el sábado por la mañana?"
Tan pequeña como un "¿a qué parque vamos sin que pasen nuestros padres?

¿Qué hubiera pasado si no lo hubiese dicho?
Seguramente ni estaría aquí sentada escribiendo este estúpido blog que ni siquiera sé si alguien lee.
Me gustaría saber que hubiese pasado si nada hubiera ocurrido, si simplemente fuésemos amigos y ya, si tan siquiera hablásemos un rato por chat y luego frente a frente el color rojo inundase nuestras mejillas corriendo las palabras a encerrarse bajo llave junto con la lengua.
Quizás estaba escrito, predestinado...llámalo como quieras, pero puede que de una manera u otra acabase pasando. ¿Como en un mes los sentimientos pueden avanzar tan deprisa?
Abril. 2010.
Creo que estaba tan agusto hablando con él que ni me di cuenta de que le estaba empezando a gustar, ni me di cuenta de que cada vez que me conectaba al chat le buscaba inconscientemente, ni me di cuenta de que todo avanzaba deprisa pero a la vez muy despacio.
Y ahora...ahora tanto tiempo juntos.
Esperar que den las puñeteras 4 para verle dos minutos, esperar a las siete los viernes y sábados para estar a solas, esperar que den las nueve menos cuarto de la mañana un día sin clase para esperarle por sorpresa y hacerle un poco más feliz de lo que parecía la noche anterior, esperar, esperar y esperar...llegará un día que podamos vernos cuando queramos sin esperar a que los malditos relojes den las horas esperadas.
NO. Sinceramente no quiero ni pensar que hubiera pasado si no nos hubiésemos conocido, si no hubiésemos empezado a hablar, si no hubiésemos quedado con una encerrona encubierta, si ese banco un 14 de mayo no hubiera recogido nuestras tímidas palabras y la ceniza y colillas de sus cigarros, si ese día de junio ese beso no se hubiera producido, si la señal de Stop de mi esquina no hubiera escuchado ese beso de despedida y si ese atardecer de verano no hubiera visto uno de los días más felices de mi vida.
Soy feliz, mucho, y no me importa gritarlo a los cuatro vientos.
Las pequeñas acciones hacen grandes historias, y la mía aún no ha escrito el colorín colorado este cuento se ha terminado.
Seguramente ni estaría aquí sentada escribiendo este estúpido blog que ni siquiera sé si alguien lee.
Me gustaría saber que hubiese pasado si nada hubiera ocurrido, si simplemente fuésemos amigos y ya, si tan siquiera hablásemos un rato por chat y luego frente a frente el color rojo inundase nuestras mejillas corriendo las palabras a encerrarse bajo llave junto con la lengua.
Quizás estaba escrito, predestinado...llámalo como quieras, pero puede que de una manera u otra acabase pasando. ¿Como en un mes los sentimientos pueden avanzar tan deprisa?
Abril. 2010.
Creo que estaba tan agusto hablando con él que ni me di cuenta de que le estaba empezando a gustar, ni me di cuenta de que cada vez que me conectaba al chat le buscaba inconscientemente, ni me di cuenta de que todo avanzaba deprisa pero a la vez muy despacio.
Y ahora...ahora tanto tiempo juntos.
Esperar que den las puñeteras 4 para verle dos minutos, esperar a las siete los viernes y sábados para estar a solas, esperar que den las nueve menos cuarto de la mañana un día sin clase para esperarle por sorpresa y hacerle un poco más feliz de lo que parecía la noche anterior, esperar, esperar y esperar...llegará un día que podamos vernos cuando queramos sin esperar a que los malditos relojes den las horas esperadas.
NO. Sinceramente no quiero ni pensar que hubiera pasado si no nos hubiésemos conocido, si no hubiésemos empezado a hablar, si no hubiésemos quedado con una encerrona encubierta, si ese banco un 14 de mayo no hubiera recogido nuestras tímidas palabras y la ceniza y colillas de sus cigarros, si ese día de junio ese beso no se hubiera producido, si la señal de Stop de mi esquina no hubiera escuchado ese beso de despedida y si ese atardecer de verano no hubiera visto uno de los días más felices de mi vida.
Soy feliz, mucho, y no me importa gritarlo a los cuatro vientos.
Las pequeñas acciones hacen grandes historias, y la mía aún no ha escrito el colorín colorado este cuento se ha terminado.
Dibujado en un cielo lleno de Arco iris por
Babi
con lapiceros y sueños sobre:
AALL,
Clave de sol escondido entre nubes.,
Pensamientos plasmados en hojas escritas,
Say yes,
Segundos que se hacen eternos
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